José Manuel Bermúdez en la Casa del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife | Foto: EEC

17 de noviembre de 2017
La renovación de la depuradora de Santa Cruz entrará en funcionamiento en dos años

La renovación de la depuradora de Santa Cruz de Tenerife, que sale a licitación este mes, estará en funcionamiento en un plazo de dos años, según explica el alcalde, José Manuel Bermúdez.

Bermúdez se felicitó del cumplimiento del compromiso con el Estado para sacar a concurso la obra de ampliación que, por importe de 32 millones de euros financiada por el Estado, está llamada a eliminar los vertidos de los municipios de Santa Cruz, La Laguna y El Rosario, así como la eliminación de los olores. La obra sale a licitación este mes “y el año que viene comenzará la obra, que se extenderá dos años”. Queda por resolver la cuestión de la gestión cabildicia de la depuradora, pues “no parece lógico que una depuradora municipal preste servicios a tres municipios”.

La obra supondrá la eliminación de los vertidos de agua al mar. Bermúdez señala, sin embargo, que lo que actualmente se vierte al mar “es lo autorizado por el Gobierno de Canarias. No lanzamos agua al mar sin el pretratamiento que nos impone el Gobierno”.

Playa de Valleseco

Respecto al proyecto para reformar la playa de Valleseco, el alcalde señaló que se trata de un convenio entre el Cabildo de Tenerife, el Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento, del que está ausente la Dirección General de Costas, que “lleva quince o veinte años sin invertir en algo que se note en Santa Cruz, solo ha hecho inversiones en reparar los efectos de los temporales”.

La obra, proyectada por la arquitecta grancanaria Elsa Guerra, comenzará el próximo año y se extenderá un año y medio. Para el alcalde se trata de un proyecto en el marco de mejoras en el litoral: “Tenemos cincuenta y ocho kilómetros de litoral, de los cuales doce los ocupa el puerto, con el que llevamos tiempo llegando a acuerdos para que ciudad y puerto se mezclen”. Así, el Parque Marítimo o parte del Auditorio de Santa Cruz están ubicadas en zonas portuarias.

El puerto es un pulmón económico del municipio, “el tercero o cuarto de España en llegada de cruceros y  los primeros en inviernos”. El alcalde se muestra “orgulloso” de que el 65% de los cruceristas que tocan puerto permanezcan de visita en Santa Cruz de Tenerife. Por ese motivo considera que no es contario a que lleguen cruceros al Puerto de la Cruz, “pero nosotros defendemos nuestros intereses, Santa Cruz es el puerto más importante de la isla, pero eso no significa que los cruceros no lleguen al Puerto de la Cruz, aunque primero tendrán que tener un puerto y lo suficientemente grande como para albergar al menos un crucero”.

El puerto de Santa Cruz se verá a su vez mejorado cuando el puerto de Granadilla acoja el atraque de las plataformas petrolíferas que causan un impacto estético negativo “de las que se quejan los ciudadanos”.

Para el alcalde, la otra obra necesaria para la mejora del litoral es llevar a efecto el proyecto de reforma de la playa de Las Teresitas, para lo cual es necesario “dejar a un lado los intereses partidistas” entre los tres partidos presentes en el Ayuntamiento y en el Cabildo. Considera fundamental “la iluminación, el saneamiento y la construcción de un paseo”, así como ponerse de acuerdo en dónde han de ubicarse los aparcamientos.

Ciudad de la Justicia

Para Bermúdez, la decisión de donde ha de instalarse la ciudad de la justicia corresponde al Gobierno de Canarias, que es “quien construye la obra”. El alcalde se decanta por la zona de El Sobradillo, porque la obra se realizaría de forma más rápida y contribuiría al equilibrio del municipio, “pero si el Gobierno de Canarias elige Cabo Llanos, para lo que hay que comprar una parcela, es mi municipio también. Yo no puedo defender a muerte una opción, pero creo que la mejor es El Sobradillo”.

Otro de las cuestiones que puede suponer una importante transformación en la ciudad es el cambio de utilización de los terrenos que actualmente ocupa la refinería, si Cepsa decide cesar en la actividad: “eso lo decide la empresa, pero si deja de refinar, la ciudad tiene derecho a decidir qué hacer con esos terrenos, lo cual no significa que Cepsa no gane dinero, porque los terrenos son suyos”.

Recurso al Supremo del Plan General

Sobre el recurso al Tribunal Supremo presentado por el Ayuntamiento por el plan general de ordenación, Bermúdez se mostró respetuoso con la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), “pero lo que hace es poner en cuestión el trabajo de muchísimos funcionarios de ayuntamiento y de la Cotmac, que en numerosos informes dieron por cumplido el trámite ambiental”. El alcalde se mostró confiado en ganar el recurso, aunque no dejó de reprochar la decisión del TSJC de anular el proyecto, cuando podía “retrotraerlo al momento en que no se cumplió el procedimiento”. A su juicio, y “con todos los respetos, han elegido lo más dañino para la ciudad”.

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